Unas de las estrategias para controlar la pandemia del Covid-19, las residencias sanitarias en el país, las cuales han permitido detener el avance de la enfermedad infecciosa, han sido valoradas por la comunidad, sobre todo, por los usuarios que la han utilizados y se han recuperados en sus dependencias.

Al respecto, como paciente y testigo presencial de haber permanecido por más de una semana en una de las seis residencias sanitarias dispuesta por las autoridades de Salud en la región de Tarapacá, que también incorporó seis colegios para la población migrante, destaco la labor de aquellos hombres y mujeres que se desvelan a diario prestando servicio no solo en estos recintos sanitarios, sino también en los consultorios y hospitales.

Ellos llevan meses ejerciendo su sacrificada profesión, incluso arriesgando su propia vida en estos centros de salud. Muchos se han enfermados y perdido la vida, mientras otros han tenido que abandonar sus hogares para evitar cualquier tipo de contagio de coronavirus entre su grupo familiar.

Si bien, ellos eligieron esa hermosa profesión de asistir a los enfermos, no significa que deban pasar su vida velando por la salud de otros, sin poder tener su tiempo libre de descanso y así compartir y disfrutar con sus hijos, hermanos, padres y abuelos, como otro mortal.

Sin embargo, las circunstancias y gravedad de la pandemia los tiene atrincherados en los establecimientos sanitarios entregando sus conocimientos y tiempo en pro de salvar la vida del prójimo.

Para los trabajadores de la salud, a quienes laboran en el epicentro de una de las emergencias más grandes del último siglo, en este caso, en nombre de los médicos, enfermeros, asistente de la salud, auxiliares de aseo y limpieza, cocineros y guardias de uno de los albergues sanitarios destinados para contener la propagación del virus del Covid-19, de Iquique, mis respetos y agradecimientos por la atención brindada, por su vocación de servicio, que de seguro se entrega en los hospitales, consultorios y otros centros de residencia sanitaria, de la comuna, región y el país.

Por lo tanto, como un sentido homenaje a quienes han perdido la vida y aquellos que siguen brindando atención y protegiendo la salud de la población, no solo de la comuna, región, el país y el mundo, exhorto a las personas a ser empáticas con ellos, no recarguemos su trabajo, ellos también necesitan descansar.

Autocuidado

Es fundamental el tema del autocuidado y el respeto a las normativas sanitarias de restricción de funcionamiento de locales y de circular por las calles para controlar la enfermedad infecciosa, solo con la ayuda de todos y todas podremos seguir avanzando en esta guerra silenciosa que sigue cobrando vidas.

Ahora que Iquique y Alto Hospicio regresan a cuarentena frente al sostenido incremento de contagio de coronavirus en las últimas semanas, es primordial que las personas salgan de sus casas solo si es necesario para contener la enfermedad. Medida drástica, cuando ya se había avanzado a fase 3 en que se podía salir sin sacar un permiso especial.

Mientras no estén todos inmunizados, el riesgo está presente cada día y en cualquier lugar, use mascarillas, mantenga el distanciamiento social, lávese las manos con agua y jabón o use alcohol gel, solo así nos cuidamos y solidarizamos con quienes están en la primera línea para protegernos la salud.

Residencias

Las residencias sanitarias son una estrategia para controlar la propagación del COVID-19, y está dirigida a las personas que han sido diagnosticadas con la enfermedad y que no pueden realizar una cuarentena efectiva en su domicilio, porque no cuentan con las condiciones adecuadas, o bien porque no son residentes en la ciudad donde fueron diagnosticados y no tienen un lugar donde permanecer mientras dura su período de cuarentena.

Las residencias sanitarias son gratuitas, los pacientes reciben 4 veces al día alimentación y monitoreo de salud mientras dura el periodo de cuarentena (14 días desde el inicio de los síntomas).

Están destinadas para el aislamiento temporal de las personas con COVID-19 que tienen una enfermedad leve o muy leve que no tienen donde realizar una cuarentena efectiva debido a que viven en espacios reducidos y pueden poner en riesgo a su entorno social y familiar.

Estos lugares cuentan con habitaciones espaciosas y algunas de ellas con más de una cama, por lo que se alojan grupos familiares, como parejas, padres e hijos.

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