La contaminación ambiental por trabajos de remozamiento de fachadas en proceso de pinturas de  los  inmuebles del sector de calles Baquedano, Latorre y otros lugares, denunció Hugo Marín, vicepresidente de la Unión Comunal Tarapacá.

Según explicó el dirigente vecinal y presidente nacional de la Confederación de Uniones Comunales de Chile, se trata de un proyecto de restauración de zona típica por un valor sobre 119 millones de pesos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional iniciado por el Gobierno Regional que encabezó el ex  intendente Miguel Ángel Quezada y que está en plena ejecución.

«El problema radica, principalmente en la propagación del raspado de paredes de madera de las fachadas que el viento arrastra sobre los quioscos, negocios e inmuebles del sector, incluso sobre la Farmacia Municipal. Entonces a pesar de las cubiertas o lonas, el polvo en suspensión se propaga sobre todo el sector, lo que también afecta la respiración de las personas».

Explicó, Hugo Marín que antes de aplicar las manos de pintura se procede a raspar y lijar las paredes para remover las viejas capas de pintura.

«Pero el polvo en suspensión de las partículas del raspado de murallas cae, inevitablemente, sobre la calle, los negocios y las vitrinas. Lo que ocurre es que no han tomado las medidas de mitigación para prevenir la contaminación que está afectando a los bienes y a las personas».

Otro ángulo del asunto que resaltó Marín, es que cuando se inició el proyecto, la junta vecinal del sector no fue consultada, ni siquiera informada de los arreglos que estaban programando, lo que contraviene las ordenanzas correspondientes. «Es decir, ni siquiera tomaron en cuenta la opinión de los residentes del céntrico sector que está siendo sometido a pintado de fachadas».

Hugo Marín exhibió una carta firmada por Silvia Prieto, presidenta de la Unión Comunal, dirigida al consejero regional Rubén Berrios, donde hacen presente los inconvenientes que están ocasionando los trabajos y los reclamos que están realizando los vecinos del sector.

Por todo lo anterior es que la unidad vecinal está pidiendo una reunión urgente con la empresa contratista buscar una solución a los problemas «porque no se puede descuidar la salud de las personas que viven en el sector como tampoco afectar a los transeúntes».

Marín argumentó que no se ha instalado un cierre perimetral para evitar que la gente transite cerca de la obra.

Otro asunto importante que hizo presente el dirigente social es que no se advierte medidas de protección de las personas que laboran en la obra, pues por la altura es un inminente riesgo para los mismos trabajadores.

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