La madre de la víctima denunció los hechos cuatro años después de sucedidos, debido a la insistencia de la afectada.

A la pena de 541 días de presidio fue condenado el acusado Guillermo Padilla Ortiz como autor del delito de abuso sexual en contra de una niña de casi 4 años de edad, luego que se comprobara su participación en las tocaciones realizadas a la víctima a comienzos de enero del año 2009, al interior de un domicilio en Iquique.

Con la prueba presentada por la fiscal de delitos sexuales Priscilla Silva, se logró establecer en el juicio oral  que el día de los hechos, en el interior de un domicilio ubicado en Villa Navidad y en el contexto de una celebración, el acusado llevó a la menor de entonces 3 años y 11 meses de edad, hasta una habitación donde la sentó sobre sus piernas y le realizó con su mano tocaciones de carácter sexual en repetidas ocasiones, situación que la niña contó momentos después a su madre, sindicando al acusado.

En el juicio declaró la víctima en una sala especial y con un intermediario, según estipula la Ley de Entrevista Videograbada, quien señaló con detalle lo sucedido y explicó que el año 2013 instó a su madre a denunciar el delito luego de ver en la televisión un reportaje sobre abusos sexuales, ya que no quería que esto mismo le ocurriera a otros niños. También declararon sus familiares y los funcionarios de la Brigada de Delitos Sexuales de la Policía de Investigaciones que trabajaron en el caso.

Finalmente y considerando especialmente la veracidad del relato de la víctima, el tribunal oral en lo penal de Iquique resolvió condenar al acusado a la pena de 541 días de presidio, otorgándole el beneficio de la libertad vigilada intensiva.

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