El subsecretario Ubilla y el ministro Blumel han liderado las conversaciones. Objetivo es despachar la iniciativa al Senado en enero.

Despachar en enero desde la Cámara al Senado el proyecto de migraciones. Ese es uno de los principales objetivos del gobierno previo a que termine el año legislativo.

La iniciativa -que corresponde al primer gobierno del Presidente Sebastián Piñera, y a la que le presentaron indicaciones en abril- se encuentra en su primer trámite constitucional, con urgencia suma, la que venció la semana pasada y que la Segpres renovará la primera semana de enero, cuando se retomen las actividades legislativas.

El proyecto ya fue revisado en las comisiones de Gobierno Interior, Zonas Extremas y DD.HH., y ahora se encuentra en la Comisión de Hacienda de la Cámara, instancia en la que La Moneda apuesta a llegar a un acuerdo con la oposición, principalmente con parlamentarios de la DC, con quienes ya iniciaron conversaciones sobre la materia.

Las conversaciones las ha liderado el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, y el titular de la Segpres, Gonzalo Blumel. Así, según fuentes del Ejecutivo, ambos han mantenido contactos con los diputados DC Joanna Pérez y Pablo Lorenzini, entre otros, además del presidente de la colectividad, Fuad Chahin.

En el Ejecutivo están dispuestos a llegar a un consenso, y buscan apoyos para suprimir una indicación de la diputada Carmen Hertz (PC) durante la discusión en la Comisión de DD.HH.

Esa enmienda modificó el texto inicial enviado por el Ejecutivo, creando una nueva subcategoría de permanencia transitoria para aquellos migrantes que vengan al país “en búsqueda de oportunidades laborales”. De hecho, en la sesión del 18 de diciembre Ubilla llegó con indicaciones para suprimir la enmienda de Hertz, argumentando -según una minuta que difundieron por esos días- que la disposición aprobada sería inadmisible. Esto, ya que, según el cálculo de la Dipres, pasaría de costar $2.415 millones a $171.415 millones.

Ese mismo día, además, el Ejecutivo repuso, en relación al artículo que regula el acceso a la seguridad social y a los beneficios de cargo fiscal a los que podrá optar la población migrante, el requisito de haber cumplido un periodo continuo de residencia en el país por un mínimo de dos años. En este escenario, el proyecto será votado el miércoles 2 de enero en la Comisión de Hacienda, donde el Ejecutivo espera tener fraguado el acuerdo, previo a que pase a la discusión en la Sala de la Cámara.

En la DC reconocen que existen conversaciones al respecto y que están evaluando cómo se recogen ciertos principios en una buena indicación, ya que, a su parecer, la enmienda de Hertz también tiene “problemas” y están estudiando la materia. Además, admiten que el tema se está analizando junto a los equipos técnicos del gobierno y del partido.

“A nosotros nos interesa tener una buena ley de migraciones (…). Para eso, obviamente estamos disponibles para poder generar las conversaciones con todos los sectores, con el resto de la oposición, por cierto, y también con el gobierno para poder destrabar el proyecto y poder avanzar; sobre todo, después de que el gobierno, a nuestro juicio de una manera absolutamente equivocada, desahució el pacto de migración de Marrakech”, comentó Chahin. En tanto, el diputado Lorenzini sostuvo que “hemos conversado, y bastante bien, con Ubilla”, agregando que “hay un par de indicaciones presentadas por la izquierda que tenemos que conversar en la DC, porque no estamos tan de acuerdo con ellos, pero debiéramos la próxima semana despachar el proyecto a la sala”.

Por su parte, la diputada Pérez añadió que defenderá el trabajo realizado en la Comisión de Gobierno Interior. “Desde nuestra mirada, hoy el proyecto es otro y representa una legislación acorde con las necesidades y circunstancias actuales”, dijo.

Fuente: La Tercera

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