Según Ignacio Briones, con ese mecanismo los millonarios terminan llevándose el dinero a paraísos fiscales. “El 77% de los países OCDE que han probado alguna vez este impuesto lo han terminado derogando”, afirma el actual candidato presidencial de Evópoli. El ex ministro de Hacienda hace una propuesta impositiva más realista, a la vez que pide partir por “eliminar privilegios que tienen ciertos grupos”, pero elude pronunciarse por la Zofri.

Isabel Frías

Periodista U.C.

Ignacio Briones —actual candidato presidencial del partido Evópoli— es uno de los economistas chilenos que más ha estudiado el tema de las exenciones tributarias, medidas impositivas y también los impuestos a los súper ricos.

En efecto —junto a Claudio Agostini— el exministro de Hacienda tiene una dilatada trayectoria académica en torno al tema: Sabe mucho sobre el particular y ha elaborado investigaciones sobre la materia, a lo largo de un par de décadas.

Pero, desplegando por estos días dotes políticas para ocupar el Sillón Presidencial, Briones enfatiza que “la recaudación fiscal (en Chile) todavía es baja por un sinnúmero de exenciones, alta evasión y por una base estrecha de contribuyentes. Si queremos recaudar más impuestos, dice, primero debemos enfocarnos en eliminar privilegios que tienen ciertos grupos”, instalando así una nueva controversia pública, ad portas que el Congreso revise un proyecto de Ley que pretende colocar un impuesto a la riqueza o “a los súper ricos”, como se le ha denominado.

DE CUÁNTO ESTAMOS HABLANDO…

De acuerdo a sus cálculos, su iniciativa recaudaría en total 214 veces más que el impuesto a los súper ricos promovido por parlamentarios de oposición: “Se ha instalado en el debate –sostiene– que es necesario aplicar un impuesto al patrimonio de los “súper ricos” y/o aumentar de manera temporal la tasa de impuestos a las grandes empresas (de 27% a 30%). Si bien ambas propuestas buscan un fin deseable –recaudar más para aumentar el gasto social–, en la práctica funcionan mal”, afirma taxativo.

Su fundamento radica en que “el impuesto al patrimonio es difícil de implementar, caro de fiscalizar, genera mayor evasión y distorsiona decisiones de inversión”. Si en Chile dicho proyecto proyecta recaudar un 2,3% del PIB (Producto Interno Bruto), “la experiencia comparada señala que en promedio impuestos de este tipo recaudan apenas un 0,31% del PIB. “No es extraño entonces que el 77% de los países OCDE que han probado alguna vez este impuesto lo han terminado derogando”.

Sobre el alza del impuesto a las empresas, Ignacio Briones cree que para promover la reactivación económica post-pandemia el camino no está en subir los impuestos corporativos sino terminar con exenciones que son, en realidad “beneficios” otorgados por el estado para no pagar impuestos.

PROPUESTA DE EXENCIONES

De acuerdo al documento hecho público por Briones, éste propone derogar 10 exenciones tributarias y subir el impuesto al diesel, lo que permitiría allegar poco más de US$3 mil millones de manera permanente.  Entre las que generarían mayor recaudación está la eliminación de la exención a la ganancia de capital, que permitiría ingresos por US$700 millones; el crédito especial para la construcción US$560 millones, y la exención del IVA a servicios podría aportar al Fisco en torno a los US$365 millones.

¿Son viables estas medidas? El ex ministro de Hacienda opina que sí, porque “no podemos seguir chantajeados por grupos de interés. Requiere coraje, decisión y éste (la crisis económica por pandemia) es un momento de cambio que nos da la posibilidad de hacerlo”.

La segunda pregunta que surge es si Ignacio Briones ¿propone terminar con el sistema de Zona Franca, ya que técnicamente nuestra Zofri es una “exención tributaria?”. No, al menos por ahora no se pronuncia sobre el tema más sensible de la región de Tarapacá.

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