Un arduo trabajo ha tenido la Dirección Regional de Tarapacá, con el arribo de tres naves de pabellón extranjero al Puerto de Iquique entre mayo y julio del presente, las que han recalado dos veces cada una.

Es así como desde el 22 al 27 de mayo, estuvo recalada la nave de origen polaco Annelies Ilena con fines de avituallamiento, relevo de tripulación y desembarque de recurso congelado, certificandose 4.631 toneladas: (54% de Jurel y 31% de Alfonsino, entre las más abundantes).

Luego fue el turno de la nave de bandera rusa Admiral Shabalin, la que recaló entre el 27 de mayo y el 01 de junio, desembarcando 2.399 toneladas de recursos congelados (46,% de Jurel y 45% de Pez rubio, entre otras) y 71 toneladas de harina de jurel en sacos.Y a partir del 01 de junio estuvo en el puerto de Iquique la nave de nacionalidad alemana Maartje Theador, la que por condiciones de marejada pudo iniciar actividades de avituallamiento, relevo de tripulación y desembarque, recién a partir del 03 de junio.

Durante la quincena de junio y posteriormente, durante principios de julio, vuelve a recalar la nave Annelies Ilena, desembarcando 1.564 toneladas de recurso congelado (85% de Jurel y 15% de Caballa) en el mes de junio y 4.223 toneladas de recurso congelado (53% de Jurel y 28% de Alfonsino, entre otros), en el correspondiente a este mes. En julio también volvieron a anunciar recalada en el Puerto de Iquique, la naves Admiral Shabalin y Maartje Theadora, la primera culminó su desembarque el 18 de julio con un total de 2.421 toneladas de congelado (86% de Jurel y 14% de Caballa), mientras que para la segunda nave, se estima el desembarque para el día 22 de julio del presente.

Cabe destacar que la labor fiscalizadora va mucho más allá del desembarque de carga, sino que también implica la inspección de captura, bodegas y artes de pesca, la verificación del uso del posicionador satelital, revisión del track de navegación, revisión de las herramientas con que deben contar las naves para evitar la pesca incidental de aves entre muchos otras revisiones, lo que hacen de éste un trabajo que dura semanas.

Marcelo Moreno, director regional de Sernapesca Iquique, cuenta que todo este proceso “es importante porque tenemos un rol fundamental en la fiscalización de la pesca que se descarga en Chile y se pesca en aguas internacionales. Tenemos que velar que la pesca efectivamente se haya realizado en agua internacional, para lo cual se revisan los tracks de navegación y verificar la composición de especies capturadas de manera de informar a organismos internacionales, a través de nuestra Dirección Nacional para que se imputen en las cuotas que corresponde”.

Además Moreno añadió sobre la cantidad de recaladas, que les ha significado una “planificación muy perfecta ya que la certificación se realiza 24/7, es decir, desde que inicia la descarga nosotros no salimos del muelle hasta que termina, con contabilidad del peso, contabilidad de especies. Cada barco nos demora entre 8 a 14 turnos, es decir 4 a 5 días ininterrumpidamente con nuestro equipo de certificación. El esfuerzo ha sido grande ya que también se debe coordinar este esfuerzo con los desembarques de pesca industrial de la región. Pero estamos organizados, tenemos buen equipo y estoy muy contento con el desempeño de todos”.

Estas fiscalizaciones se enmarcan en el Acuerdo sobre las Medidas del Estado rector del puerto (AMERP) que es el primer tratado de carácter vinculante centrado específicamente en la pesca INDNR (Ilegal, no declarada, no reglamentada). Este acuerdo aprobado por la FAO en 2009 y promulgado por el Congreso Nacional en 2016, tiene por objetivo prevenir, desalentar y eliminar la pesca INDNR impidiendo que los buques que la practican utilicen puertos para desembarcar sus capturas.

Proyecciones desde la empresa naviera, responsable de las naves mencionadas, indican recaladas permanentes de naves en lo que resta del año, ya sea con fines de avituallamiento, relevo de tripulación y/o desembarque de recursos congelados u otros.

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