El médico broncopulmonar Cristian Deza Espinosa sostiene que el uso de este elemento sanitario será parte de nuestra indumentaria por un par de años más, mientras dure la pandemia. Además, aclara, que en Tarapacá no se dan muchas alergias primaverales ligadas al polen, pero sí hay que precaverse de los ácaros de zonas costeras, el polvo desértico e incluso el pelo de las mascotas.  

Esta semana empezó oficialmente no solo la primavera, sino también arrancó la temporada de alergias al polen que dispersan por el aire muchas flores, árboles y plantas. Sin embargo, este fenómeno no está asociado –obviamente– al Norte Grande, sino a las regiones del centro-sur del país.  

Acá, en Tarapacá, los problemas alérgicos provienen de otros fenómenos locales, según explica a El Longino en un contacto periodístico con el médico especialista de Clínica Las Condes, Cristian Deza Espinosa: “Primavera y alergia son dos conceptos que no necesariamente van unidos, porque existen muchos elementos e inhalantes que pueden provocar alergias y que puede acontecer en cualquier estación del año”. 

El médico broncopulmonar añade que, dentro de factores alérgicos que pueden afectar a una persona, son muy variados y pueden ir desde el polvo reinante en las localidades secas y áridas del interior desértico hasta el pelo de las mascotas y los ácaros presentes al interior de los hogares: “Situaciones como éstas, pueden estar presentes en el entorno de la persona todos los meses del año y provocarle reacciones alérgicas; asimismo, por diversas razones, entre ellas el Cambio Climático, las alergias estacionales de antes se han ido extendiendo en el tiempo para los pacientes que las sufren. En los años en que llueve poco, por ejemplo, algunas personas empiezan a tener problemas a fines de julio y otras mantienen síntomas de manera más permanente”, precisa. 

Doctor, un grupo de personas acá, en nuestra región, refiere tener alergia asociada al uso prolongado de la mascarilla sanitaria, que es obligatoria en el espacio público y laboral.  

– Yo creo que la gente confunde algunos hechos. Se puede tener alergia cutánea o dermatitis atópica, por efecto del tipo de tela la mascarilla que utiliza. 

Ahora, si alguien tiene una rinitis alérgica, con secreción nasal, permanente o estacional, y además debe utilizar un elemento que tapa la fosa nasal, indudablemente ese paciente tendrá más molestias, congestión y le costará más el manejo de los síntomas de su rinitis por un tema obstructivo generado por la mascarilla en esa situación. 

¿Y cuál es la recomendación en caso de una molestia como esa, derivada del efecto mecánico de la mascarilla sobre el área nasal? 

– La persona debe consultar a su médico, para que éste le dé un medicamento específico que le permita tratarse la alergia, porque dejar de usar mascarilla en Chile se ve muy lejano todavía. Si el paciente no sabe a qué elemento es alérgico, deberá realizarse el estudio respectivo y, por esa vía, va a poder evitar exponerse al agente que le provoca su alergia. 

Existe bastante automedicación entre los alérgicos y la gente se recomienda fármacos, eludiendo la consulta médica. 

– Eso es cierto, porque la mayoría de los medicamentos para las alergias (antihistamínicos) se venden sin receta, además que existe una variedad amplia de marcas, de diversa calidad y precio. Por ello, es importante enfatizar al público que algunos de estos remedios tienen componentes bastante tóxicos y adversos, tales como provocar sueño en el día y otros que pueden provocar taquicardias como aquellos que contienen pseudoefedrina. 

Los medicamentos con pseudoefedrina deben usar bajo vigilancia y por períodos cortos; además que, a mediano plazo, puede acentuar una rinitis si se ingiere más allá de lo indicado. 

La variedad es bien extensa donde el doctor puede escoger, con menos efectos adversos. Incluso  ahora existen inhaladores nasales que tienen efecto desinflamatorio directo. 

Cerrando con el tema de la mascarilla pandémica. ¿Es posible que provoque que inhalemos nuestro propio aire tóxico al cubrir las vías respiratorias? 

– No, para nada. Eso que la gente mayor dice que no respira tan bien por causa de la mascarilla es una creencia popular, de efecto más bien subjetivo y no científico, porque una mascarilla no filtra el oxígeno. Además, la mascarilla filtra partículas virales o contaminantes, no dificulta la respiración.  

Debemos entender que es un elemento que llegó para quedarse, porque esta pandemia demorará un par de años todavía en hacer su retirada. Tenemos que aprender a vivir con mascarilla, que es de un enorme valor preventivo. 

RECUADRO

(RECUADRO CON VIÑETA Y OTRO COLOR DE LETRAS O FONDO + FOTO ACARO:)


Los ácaros prefieren la costa 

Los ácaros del polvo son pequeños animales microscópicos, (0.3 milímetros aprox.) y que son especies que proliferan de manera especial en zonas cercanas al mar, porque están asociados a un clima templado con un nivel de humedad ambiental relativa alta.  

Como son fóbicos a la luz, sus lugares favoritos para vivir son colchones, almohadas, libros, peluches, plantas de interior, ropa de cama, telas de muebles y alfombras.  

Sus deposiciones y diversas partes de su cuerpo contienen ciertas partículas, las cuales al volatilizarse y tomar contacto con la mucosa nasal o bronquial producen una inflamación que derivará en rinitis alérgica o episodios de asma bronquial.  

La limpieza y ventilación de los espacios cerrados (casas y oficinas) es una medida preventiva que debe aplicarse de manera constante, ya que la presencia de estos parientes de los arácnidos puede registrarse  –lamentablemente– los 12 meses del año. 

image_pdfimage_print