Paola Diez, directora nacional de PRODEMU:

“Violencia Oculta” es la campaña que la Fundación para la Promoción y el Desarrollo de la Mujer (PRODEMU) ejecuta en la región de Tarapacá, así como en las otras 15 regiones del país, con el propósito de alertar y prevenir a toda la población de la violencia invisible o psicológica, que se encuentra normalizada en la sociedad y que impacta negativamente en la vida de las mujeres.

La directora nacional de PRODEMU, Paola Diez Berliner, entregó detalles de esta iniciativa y explicó qué situaciones constituyen este tipo de violencia, además de señalar cómo y por qué se debe trabajar en su prevención.

– ¿Por qué deciden ejecutar una campaña de violencia oculta?

– Desde PRODEMU entendemos la importancia de visibilizar estas formas de violencia oculta para educar y sensibilizar a la población nacional sobre qué es este tipo de violencia. Identificarla, prevenirla y poner límites, ya que la violencia oculta o invisible está presente de manera cotidiana, ya sea en las relaciones de pareja como en relaciones de amistad u cualquier otra. 

En enero se realizó la Encuesta de Desmitificación del Amor Romántico y Violencia Invisible, con resultados que nos llevaron a pensar cómo podíamos dar a conocer el iceberg de violencia de género, que detalla situaciones de violencia explícita e implícita y tiene una lógica de frecuencias; mientras más arriba estén las situaciones de violencia, son menos frecuentes pero más extremas. Es decir, con esta campaña a lo que apelamos es a las situaciones que son más frecuentes en nuestra sociedad, los micromachismos, por ejemplo, son mucho más frecuentes que los femicidios. 

Esto nos llevó a iniciar a fines de julio la campaña “Violencia oculta” tanto en redes sociales como en otros espacios urbanos, por ejemplo con una intervención en metro de Santiago, y en Mall Zofri, en el caso de la región de Tarapacá, tomando los principales temas abordados en la encuesta, como la humillación y el chantaje emocional.

– Según el estudio realizado por PRODEMU ¿Cuáles son las formas de violencia oculta que las mujeres del país y de la región sufren con mayor frecuencia?

– El objetivo de la encuesta fue conocer la actitud hacia los mitos del amor romántico y la violencia encubierta que estos mitos promueven, con el propósito de reconocer factores de riesgo, identificar para prevenir y ser un antecedente en la educación de conductas en el amor que nos permitan promover relaciones de parejas más igualitarias entre los géneros.

Una cifra que nos preocupó y que quisimos visibilizar en esta campaña fue que el 77% de las mujeres encuestadas señaló que en sus relaciones de pareja han sufrido situaciones de violencia simbólica o indirecta. Un cuarto de ellas confesó haber sido perseguidas o acosadas tras haber terminado una relación. Estos son solo algunos ejemplos de violencias que buscamos desnormalizar, el control, el chantaje, la manipulación, tomar decisiones sin consultar su opinión y la violencia económica son los tópicos abordados y en todos, los resultados son inquietantes. 

– ¿Por qué estos hechos no son reconocidos como violencia?

– Porque son conductas normalizadas bajo costumbres sociales arraigadas. Es un tipo de violencia que opera de forma “simbólica”, es decir, sobre la base de patrones culturales basado en mitos sobre el amor romántico, que subordina al género femenino, bajo lo masculino. 

El estudio también detectó que estas situaciones son más declaradas por las nuevas generaciones de mujeres y por aquellas que no están actualmente en pareja, dando cuenta que es más fácil identificar situaciones de violencia invisible una vez que se ha tomado distancia temporal de ellas o cuando las más jóvenes han tomado conciencia de su rol de mujer. Cuestionar las ideas del amor romántico permite una mayor capacidad y disposición a declarar conductas o situaciones violentas y no normalizarlas. 

– ¿Qué repercusiones tiene la violencia oculta en la vida de la mujer?

– Las consecuencias de la violencia invisible u oculta para las mujeres son muchas, van desde bajas en la autoestima, falta en la capacidad de tomar decisiones propias y el aislamiento de su entorno de confianza o redes de apoyo. 

– ¿Qué se puede hacer o qué se requiere para frenar este tipo de violencia?

– El primer paso es lo que estamos haciendo, mostrar este tipo de violencia para educar y sensibilizar a la población en la prevención de la violencia. Hombre y mujer deben caminar juntos, en igualdad. La educación con enfoque de género dentro de los distintos tipos de familias, escuelas y otras esferas sociales debe estar en el centro de todo. 

En el caso de ser testigo o víctima de violencia contra la mujer es importante denunciar, hay teléfonos que se pueden acceder incluso sin saldo como el 1455 de Orientación en Violencias Contra las Mujeres de SernamEG, el 133 de Carabineros de Chile o el WhatsApp Mujer +56 9 9700 7000 del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género.

– ¿Cuál es el impacto que se ha logrado con esta campaña? 

– La iniciativa liderada por la fundación no solo fue destacada por mujeres de distintos grupos etarios sino también por hombres quienes coincidieron en la necesidad de que hechos que suceden en lo cotidiano como, por ejemplo, revisar el celular de la pareja, humillarla por su forma de vestir o amenazarla con quitarle los hijos legalmente, son violencia.

Con estas acciones esperamos aportar a la eliminación de la violencia contra las mujeres desde la educación, la sensibilización y la prevención, pero lo que esperamos es que las próximas generaciones crezcan sin estos patrones que justifique la violencia.

Recientemente finalizamos una intervención en los andenes y pantallas de metro de Santiago, teniendo la oportunidad de ser vista por los miles de personas que a diario se transportan en metro. Asimismo, hemos gestionado alianzas en diversas regiones, además de Tarapacá, en lugares de alta visibilidad y esperamos continuar difundiendo y educando, ojala pronto volver a trabajar en colegios con talleres sobre prevención de violencia en el pololeo y seguir con esta campaña en nuestras redes sociales. 

– ¿Qué mensaje envía a las mujeres tarapaqueñas en el marco de esta iniciativa?

– Primero que todo enviar un abrazo enorme a las mujeres de Tarapacá, donde Prodemu tiene presencia en ambas provincias, Iquique y El Tamarugal, trabajando anualmente con más de mil 400 mujeres en nuestros programas. 

Tarapacá es la primera región donde partió la campaña, después de la Metropolitana, por lo que entendemos que la violencia es un tema importante para las mujeres de las cinco comunas de la región. El llamado que PRODEMU realiza no solo es a las mujeres a poner límites a este tipo de actuaciones, sino que llamamos a toda la comunidad, a las familias, hombres, mujeres, niños, niñas y adolescentes a hacerse parte de esta campaña de violencia oculta, con la que queremos hacer visible y desnaturalizar hechos, comportamientos y situaciones que no son vistas o declaradas como violencia contra la mujer, pero que sin embargo, lo son.

Finalmente, las invito a conocer Prodemu y participar de nuestras rutas de aprendizaje y programas que son ejecutados por profesionales encabezadas por la directora regional Karoll Carvajal Castro. 

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