Lanzando consignas para exigir la renuncia de autoridades, el cierre de
fronteras y no permitir más migrantes, expulsando a los que se encuentran
en la región, se desarrolló ayer la masiva marcha ciudadana contra la
migración ilegal.

La jornada se caracterizó por un fervor patriótico, similar al de los partidos de
la selección chilena de fútbol, y la aparición de grupos violentistas
antiextranjeros en un símil de lo que fueron las Ligas Patrióticas, a inicios del
siglo pasado.
Antes del mediodía comenzó a congregarse en Plaza Prat la muchedumbre
que con banderas chilenas y también banderas negras, desarrollaría una
extensa caminata que se prolongó por casi tres horas. Junto a ellos una
columna de motoqueros inicio el caminar que tuvo su primera parada en la
hoy cercada Plaza Brasil.
Desde ahí iniciaron el trayecto hacia la Delegación Presidencial, donde los
gritos fueron contra la gestión del representante del Presidente Piñera en
Tarapacá, Miguel Ángel Quezada, exigiendo su renuncia. En este sitio
mediante megáfono varios participantes expresaron su sentir respecto a la
presencia de migrantes en la región y el nulo compromiso de las autoridades
de gobierno y parlamentarios de la zona para solucionar el tema y devolverle
a Iquique la tranquilidad y buen vivir de tiempo atrás.
Tras entonar el Himno a Iquique siguieron avanzando por Avenida Prat hacia
Cavancha. En el trascurso del peregrinar ciudadano se unió el grupo de
protestantes del pueblo aymara, especialmente de la comuna de Colchane,
sin duda la más afectada por la crisis migratoria.
Caminando junto a sus jilatas y kullakas estaba el alcalde de Colchane Javier
García, indicó que la marcha reafirmó el sentir ciudadano que se busque

solución a la crisis y el Gobierno converse con las comunidades para definir
políticas y acciones claras en la seguridad y respeto a los derechos.
«Al igual que los migrantes que gozan de protección internacional, los
pueblos indígenas en Chile también gozamos de protección de derechos
internacionales», puntualizó el jefe comunal colchanino.
En el transitar por el borde costero se vio, como en el estallido social del
2019, a muchas familias con carteles donde recalcaban que no eran anti
migrantes y sólo piden que se recupere la tranquilidad y seguridad de los
barrios y plazas, para que los niños y adultos mayores puedan pasear.

image_pdfimage_print