Ministerio de Energía lanza Estrategia Nacional de Calor y Frío

La estrategia busca lograr que al
2050 el 80% de la energía utilizada para generación de Calor y Frío sea
sostenible, promoviendo así el bienestar social, ambiental y económico. Esto se
realizará potenciando el proceso de electrificación de las demandas térmicas en
reemplazo de combustibles fósiles y de leña húmeda o de baja calidad, entre
otras iniciativas.

La Estrategia Nacional de Calor y
Frío viene a complementar la política pública que fomenta la incorporación de
energías renovables, el uso de nuevas tecnologías y la disminución de gases de
efecto invernadero GEI, para poder lograr la carbono neutralidad de Chile al
2050.

Recientemente, el Ministerio de
Energía actualizó la meta de las Energías Renovables no Convencionales (ERNC),
las cuales representarán el 40% de la matriz de generación eléctrica al 2030.
El foco está en lograr que las energías limpias permeen todos los usos
energéticos de nuestro país. Uno de ellos son los usos térmicos de la energía.

Según cifras publicadas en 2020 por
la Agencia Internacional de la Energía (AIE), se estima que en el mundo
aproximadamente la mitad de la energía consumida cada año se destina a usos
térmicos (industriales, residenciales y comerciales). Estos se satisfacen
principalmente mediante la combustión de fuentes fósiles (77%) y biomasa
tradicional (12,5%).

“En el caso de Chile, es posible
estimar que al menos un 35,8% de los consumos reportados como energía primaria
corresponden a usos térmicos. Es por esto que se elaboró esta estrategia que
busca incorporar las energías limpias para usos térmicos de calor y frío,
teniendo como principal foco la meta de lograr la Carbono Neutralidad de Chile
al 2050”, destacó el subsecretario de Energía Francisco López.

Además, esta estrategia “busca
contribuir a que las personas satisfagan sus necesidades de calor y frío, a
través del uso de soluciones sostenibles, económicas y confiables, mejorando
así su calidad de vida también”, agregó López.

Esta Estrategia se construyó de
manera transversal, a través de un trabajo participativo, sobre la base de
entrevistas y talleres en 10 regiones (con representantes de las 16 regiones de
Chile), con diversos actores relacionados con la temática del calor y frío.
Participaron de su elaboración: consumidores, sector público y sector
formativo, proveedores de equipos y soluciones, distribuidores y productores de
energía.

Las metas de la estrategia son
claras:

• Al 2050, lograr que el 80% de la
energía utilizada para calor y frío sea sostenible.

• Al 2050, lograr que el 75% de
viviendas logran cubrir sus “necesidades de calor y frío” (estar por encima de
la línea de pobreza energética térmica), de forma sostenible.

• Al 2050, lograr reducir en un 65%
los GEI asociados a generación de Calor y Frío.

Esto se realizará principalmente
potenciando distintas alternativas energéticas sostenibles, por ejemplo, la
electrificación de las demandas térmicas en reemplazo de combustibles fósiles y
leña de húmeda o de baja calidad (biomasa no certificada), lo que permitirá
solucionar el problema creciente de la contaminación de las ciudades del sur
del país.

Además, se considera
institucionalizar y profesionalizar el mercado de los biocombustibles sólidos,
fomentando el uso de biomasa moderna. Lo que será complementado por ejemplo con
la promoción de proyectos de energía distrital y uso de bombas de calor
geotérmicas y aerotérmicas como una alternativa eficiente, limpia y renovable
de suministrar calor y/o frío a viviendas, oficinas, industrias y edificaciones
varias de la ciudad.

La estrategia considera también el
fortalecimiento de las capacidades técnicas del capital humano especializado en
instalaciones térmicas para generación de calor y frío sostenible; y la generación
de información para aumentar la transparencia del mercado, que indique a los
consumidores cuáles son las mejores soluciones disponibles y que haga más
competitivo el mercado en general.