Transcurrían los años 1968-1969, Iquique contaba con 37 mil habitantes y existían tres Radioemisoras locales de onda larga, sus nombres eran El Salitre, Almirante Lynch, Esmeralda, y la Pampina Radio León XIII de la oficina Victoria. En esos años los trabajadores Radiales eran contratados como empleados particulares y recibían dos sueldos vitales, situación que repercutía en los locutores y Radiocontroladores y personal administrativo. A raíz de esta situación un grupo de locutores de esa época, se reúnen y deciden crear un sindicato radial, situación que les molesto a los dueños de las emisoras locales y amenazaron a sus trabajadores, si llegaban al sindicato serian cancelados, pero el afán eran tan grande que se logro formar el primer sindicato de locutores, controles y conexiones anexas.

La directiva estaba formada por Raúl Osandón, Jose acuña Araya, Mario Vergara y un delegado para la pampa a cargo de Manolo Escribar de la Radio León XIII. El comienzo fue muy duro, hasta se logro un pliego de peticiones y se obtuvieron varios puntos, entre ellos respetar seis horas de trabajo repartida en dos turnos, vacaciones y otros. El sindicato no tenia sede, las reuniones y charlas informativas se realizaban en las oficinas de la CUT que estaba ubicada en Tarapacá con Juan Martínez, las que gentilmente nos facilitaban.

El año 1971, se formo una comisión tripartita integrada por el director de la inspección del trabajo, los directores de las radios locales y un representante de los locutores de Chile, a cargo de Hugo Blumment. 

El examen se realizó en Radio Esmeralda, la que suspendió su programación por algunas horas de la mañana, el examen consistía en evaluar al locutor con los siguientes puntos:

Leer un informativo local, regional, nacional, internacional; lectura de comerciales.

Entrevistas y seguridad en las preguntas.

Animación de programas.

Fonética, dicción, impostación y contar con una voz microfónica.

En los siguientes días, se llamó a todos los participantes y se les entrego el carnet profesional de locutor, los rechazados tendrían una nueva oportunidad en el transcurso de dos a tres años. Se estaban cumpliendo todos los protocolos como gremio y el año 1973 fueron suspendidos todos los sindicatos de Chile por el golpe militar. Por largos años estuvo cerrado y en la década de los ochenta, entre el año 1986, se crea nuevamente el sindicato de locutores, esta vez como red norte de Arica a Antofagasta, presidido por el locutor Eliseo Gárate Franco (Q.E.P.D.) La ciudad de Iquique había crecido, aparecieron nuevas Radios FM y se crea el Sindicato Profesional de Locutores con cursos de capacitación para sus socios, talleres que se realizan tanto en Iquique como en Antofagasta con un excelente labor de nuestro presidente regional que anhelaba que la gente que estuviese detrás del micrófono lo hiciera con respeto y profesionalismo. El año 1996 fallece Eliseo Gárate, llegan las Radios satelitales y aparecen los espacios arrendados con gente sin experiencia hasta nuestros días.

En mis años como locutor y dirigente todos los trabajadores radiales eran contratados, y habitualmente los inspectores del Trabajo llegaban hasta las radios locales a controlar el libro de asistencia y preguntando si tenían contrato. Los reglamentos y personalidad jurídica están en la inspección del trabajo.

Anexo al sindicato radial, existió ACODI, Agrupación de comentaristas de discos, integrado por animadores juveniles que promocionaban a los artistas chilenos del movimiento nueva ola, era la época de los discos de vinilo, long play y discos 45 revoluciones por minuto. Gracias a ACODI grabaron los The New Demons y fueron los gestores del evento más recordado en Iquique “Cavancha 70” con el total respaldo del Alcalde don Jorge Soria Quiroga, para la contratación de grandes artistas Chilenos, evento que aun recuerdan con nostalgias los auténticos Iquiqueños.

(RECUADRO)

Propone crear Mutual

En este andar del mundo de la radiotelefonía local, con todos los hombres y mujeres que laboran en las radioemisoras de la Región, ha surgido una propuesta para crear la Sociedad Mutualista de las Radios y además el Museo Radial.

Lo anterior, para reunir a toda la familia de trabajadores de las radios en una entidad que pueda realizar una gran acción social que beneficie a toda esa generación de gente de radios.

Pero además, está en carpeta crear el Museo de la Radio, para exponer aparatos electrónicos, exposición fotográfica de las radios y sus profesionales. Es que el tiempo sigue pasando y resulta absurdo que, no haya registros de la historia de estos medios de comunicación que durante varias generaciones acompañaron a los habitantes de esta zona nortina, llevando música, información, deportes y entretenimiento a toda la comunidad. Solo falta ponerse de acuerdo e impulsar una acción seria y responsable, para rescatar la memoria de las radios.

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